Cómo hacer fotografías perfectas

Uno de los aspectos más básicos y fundamentales en el mundo de la fotografía es la composición.

Muchos de los que leéis estas líneas gracias a tutoriales, lectura y experiencia sabréis de lo que hablamos. Pero también habrá recién llegados para quienes esperamos que sea de gran utilidad.

¿Qué es la composición?

En fotografía y vídeo, la composición es la forma en la que se ordenan los objetos vistos dentro del encuadre que posteriormente formarán la captura.

La composición de una fotografía es un arte y como tal no existen reglas ni limitaciones que hagan que una determinada composición sea mejor que otra. Lo que pretendemos con nuestra fotografía es  mejorar la transmisión de los elementos objetivos y subjetivos del tema y motivo de la imagen al espectador.

¿Por dónde empezar a componer?

Intentando transmitir un mensaje con nuestra fotografía, debemos fijarnos en varios aspectos:

  • Intenta atraer la atención del espectador hacia el centro de interés de la fotografía
  • Trabaja de forma cuidadosa la textura y las sensaciones que puede evocar
  • Sé cuidadoso con la forma y el volumen de los objetos, así como la sensación de profundidad dentro de la escena
  • El contraste como elemento de atracción y resalte: contraste en el tono, el tema, los motivos,…

El encuadre

Partiendo de la base con elementos a tener en cuenta en la composición, nos centramos con el encuadre. A la hora de encuadrar correctamente, pondremos especial cuidado en:

  • Utilizar la línea del horizonte como referencia visual. Intentaremos en todos los casos que se mantenga recta.
  • Trabaja el motivo y centra la atención sobre el protagonista. Dejaremos fuera del encuadre todo lo que nos pueda quitar interés respecto a este punto.
  • Haz una buena elección de formato. Valora la opción de capturar en horizontal o vertical.
    • El encuadre horizontal sugiere quietud, tranquilidad y suele utilizarse normalmente para paisajes y para retratos de grupo.
    • El encuadre vertical sugiere fuerza, firmeza y es el más apropiado normalmente para retratos.

Líneas, un motivo con el que trabajar

El fotógrafo debe tener presentes las líneas dominantes de la composición que está realizando y utilizarlas para dirigir la atención del espectador, no desviarla.

Se puede hallar una línea casi en cualquier cosa. Una de las normas más populares de la composición se basa en la repetición de las líneas y objetos, especialmente cuando el tema es una estructura. Las líneas pueden ser horizontales, verticales, curvas u oblicuas.

Enfoque

El enfoque es otro de los elementos fundamentales para dirigir la atención del espectador y resaltar los motivos de nuestras composiciones.

El anillo de enfoque de la cámara fotográfica nos permite enfocar a distintas distancias. Controlando la apertura del diafragma y el tiempo de exposición del obturador podemos conseguir mayor o menor profundidad de campo en la imagen y también enfoques selectivos.

Aunque en una composición adecuada también debemos tener en cuenta aspectos como la luz o el movimiento de la escena, tenemos en estos cuatro puntos los pilares fundamentales sobre los que trabajar y practicar.